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LA GALLINITA DE LA SUERTE
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Biografía
Doña Marciana Rojas Arca, oriunda de la ciudad de Itá, nacida un 24 de mayo de 1928. Procede de una humilde familia de alfareros. Su madre, Doña Felipa Arca, soltera con cuatro hijos, a quienes crió con su trabajo, amasando el barro en la fabricación de cántaros (cambuchi), tinajas, tostador y otros objetos, cuya cocción lo hacían al sol o en tatacuá (horno de barro).
De los cuatro hermanos tres son mujeres artesanas, que heredaron de su madre el talento y la creatividad suficientes para crear muestras de barro, artísticamente trabajados.
Doña Marciana relata, que su madre le había entregado en crianza a la Familia Rojas de Itá, padrinos suyos, quienes le habían dado su apellido y con quienes su madre se desempeñaba como doméstica.
Corría el año 1936, Marciana contaba con apenas 8 años de edad, cuando ya se perfilaba como una gran artista, al trabajar generosamente el barro, en la fabricación de sus primeras figuras, cántaros, cantarillas y objetos para pesebres, jarras y otros.
Muy pronto, Doña Marciana formó una familia y queda viuda en 1963, con 8 hijos y la inmensa responsabilidad de alimentar, vestir y educarlos, para hacer de ellos hombres útiles a su familia y a la sociedad. El trabajo de alfarería es su único medio de vida.
Tanto ella, como todos los miembros de su familia, sintieron siempre una gran devoción hacia la Virgen de Caacupé. Cada 8 de diciembre, como era costumbre, acuden hasta el santuario, con todos sus hijos, a pedir su protección y bendición.
El año en que queda viuda, ante el altar de la Virgen, de rodillas y con lágrimas en los ojos implora le de trabajo con el cual pueda mantener su hogar para alimentar y educar a sus hijos.
Movida por la inmensa fe y devoción a la Virgen María, sueña esa misma noche que amasando el barro debe cambiar su forma de trabajar, crear una gallinita Picha'í ( en guaraní) quiere decir pluma con rulos. Al día siguiente bien temprano empieza a trabajar y modela un florero y al que le da forma de gallina, raspa con marlo quemado, dándole la imagen de plumaje. Esto sería el inicio de un esfuerzo y una dedicación sin treguas, logrando crear con mucha originalidad y espontaneidad las gallinitas, pintadas en blanco y negro.
Así con tesonero esfuerzo, Doña Marciana ha criado a todos sus hijos y ha entregado a la sociedad ciudadanos útiles para sí mismo y para su familia. Esta es la historia de las gallinitas pichaí y de la suerte, creadas con originalidad por Doña Marciana y según ella, gracias al milagro de la Virgencita Azul de Caacupé. Al realizar las primeras piezas fueron muy aceptados por la población dentro y fuera del país.
Llegó un momento que solicito el apoyo para que se conozca su artesanía en países como España, Alemania, Argentina, Brasil y Chile. Se puede afirmar que su trabajo, la artesanía popular es conocida en todo el mundo como la "Gallinita de la Suerte", el negro que trae el dinero y el blanco para el amor.
Doña Marciana manifiesta con certeza que la Gallinita de la Suerte: del Amor porque a ella no le falta el amor de sus hijos, familiares, vecinos y amigos, del Dinero porque a partir de su creación tuvo suficientes medios para alimentar y educar a sus hijos hasta para viajar a países lejanos para la Salud porque Doña Marciana a sus 70 años de edad se siente fuerte y saludable.
FUENTE: S.P.A.
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